Un diamante azul, una de las gemas más raras del
planeta, fue vendido por 5,68 millones de euros
(7,98 millones de dólares) en una subasta de
Sotheby's, en Hong Kong, convirtiéndose en la
piedra preciosa más cara del mundo por quilate.
Tras una intensa puja, el diamante azul de 6,04
quilates alcanzó la cantidad de más de 940.000
euros (1,32 millones de dólares) por quilate. El
precio rompió el récord de 20 años que mantenía
el 'Hancock Red', un diamante rojo por el que se
llegó a pagar en su día 660.000 euros (926.000
dólares) por quilate, dijo Sotheby's.
La casa de subastas agregó que el comprador eran
los 'Joyeros Moussaieff' de Londres que tienen
la reputación de adquirir piedras preciosas
extremadamente raras y costosas. El vendedor era
un coleccionista privado de Asia.
Los diamantes azules han cautivado durante mucho
tiempo a los ricos y poderosos y están rodeados
de una cierta mística oscura.
El famoso 'Diamante de la Esperanza', una
belleza gris azulada de 45,52 quilates, pasó por
las manos del rey Luis XIV de Francia, de María
Antonieta y de la heredera americana Evalyn
Walsh McClean, entre otros. Ahora descansa en el
Instituto Smithsoniano de Washington.
El Sultán de Brunei habría comprado otro gran
"azul" que salió brevemente a la superficie en
la década de 1980.
Aunque no sea una piedra enorme, el diamante de
Sotheby's tiene un apreciado corte y un tono
"azul vivo de fantasma", factores que
contribuyeron a su precio récord, más o menos 10
veces el precio por quilate de un diamante
blanco normal.
El azul es un resultado de pequeñas cantidades
de boro en la estructura cristalina de la
piedra.
Otros diamantes de color con tonos rosas y rojos
pueden ser extraídos en múltiples lugares en
todo el mundo, incluido Brasil, India y
Australia, pero los "azules" se encuentran en su
mayor parte en la mina Premier de Sudáfrica.