Arte contemporáneo, antigüedades, mercado, coleccionismo

Casas de Subastas
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La subasta del mes

Texto por Manuel Irusta

La casa Durán inauguraba el pasado 25 de septiembre la temporada de subastas envuelta por la incertidumbre que pesa sobre la economía mundial y que gravita a su vez sobre el mercado del arte y las antigüedades. Pero la asistencia de público y las ventas despejaron todos los temores.

Durán Subastas vendió el día 25 de septiembre un muy elevado porcentaje de las obras de arte y de otros objetos que presentó a un público que una vez más se mostró fiel a un mercado amparado por la calidad y la seguridad. De nuevo fue la pintura la privilegiada por las apetencias de los aficionados, que alcanzó entre un 70 y un 75 por ciento de las ventas sobre las piezas ofrecidas, lo que indica un nivel altísimo en estos primeros albores de temporada. Ha acudido “un público como el de siempre, el público de siempre; no se ha notado ninguna diferencia. Ha venido mucha gente, eso sí, como si quisieran desmentir ese temor que se barruntaba en el ambiente”, nos han comentado en Durán Subastas.

El cuadro vendido más caro ha sido el de Santiago Rusiñol titulado “El jardín del claustro“, que salía por 11.500.000 pesetas y ha alcanzado los 12.000.000 de pesetas. Pero merecen un lugar destacado otras muchas obras, como “Baile en las afueras de una venta”, de José Elbo, que salió por seis millones y se vendió por 6.500.000 de pesetas y “La Venta de La Trinidad” del mismo artista, que se remató por su precio de salida, seis millones de pesetas; o “La Cabrera” de Pablo Salinas, que alcanzó seis millones tras partir con 5.500.000 pesetas; la misma cantidad que consiguió y de la que había partido “Amenaza de tormenta” de Francisco Domingo Marqués; o “Panorámica del Baccino de Venecia”, de Rafael Senet, que salía por cuatro millones de pesetas y alcanzaba 4.250.000 pesetas; o la obra de Emilio Grau Sala “Dos jóvenes” que partía con un precio de 2.750.000 pesetas y se vendió por 4.500.000 pesetas; o “Descanso de la Odalisca”, de Juan Peyro, que alcanzó las 5.500.000 pesetas tras haber salido con 4.250.000; o el “Canal veneciano” de Antonio Reyna, que había salido por 3.250.000 y se vendió por 3.500.000 pesetas; o las dos obras de Francisco Bores, “Vacas en un prado” y “Techos rojos”, la primera vendida en 1.300.000 pesetas y la segunda en 800.000 pesetas, cuando sus precios de salida habían sido de 1.200.0000 y 350.000, respectivamente; o “Picadores en el patio de caballos” de Roberto Domingo y Fallola, que subió 50.000 pesetas su precio de salida para venderse en un millón; o “La invasión de los Bárbaros” de Ulpiano Checa y Sanz”, que alcanzó 1.600.000 pesetas después de salir por 600.000 pesetas.

Igualmente han encontrado buen eco y cálida acogida las obras religiosas de los siglos XVII y XVIII como “Coronación de la Virgen con cuatro santos” de la Escuela hispano flamenca de los siglos XVI-XVII, que se vendió por el precio de salida, 800.000 pesetas; o “San Andrés”, de la Escuela sevillana de los siglos XVII-XVIII, que salía por 110.000 y alcanzó el medio millón de pesetas; la “Santa Perpetua” de la Escuela sevillana de los siglos XVII-XVIII, que salía por 150.000 y se vendía por 600.000 pesetas; o el “San Francisco de Paula”, de la Escuela valenciana de los siglos XVII-XVIII, que alcanzaba las 300.000 pesetas tras salir por 120.000 pesetas; o “San Antonio de Padua”, de seguidor de Valdés Leal, de los siglos XVII-XVIII, que salía por 110.000 y se vendía por 325.000 pesetas; una “Santa Bárbara” de Escuela andaluza de los siglos XVII y XVIII que salía por 75.000 pesetas y se vendió por 130.000; “El Bautismo de Cristo”, de la Escuela granadina del siglo XVII que alcanzó las 300.000 pesetas después de salir por 250.000 pesetas, o “El Niño Jesús con la cruz”, de Escuela sevillana del siglo XVIII, que alcanzó las 375.000 pesetas tras haber salido con 80.000.

Muebles y otros objetos

Los muebles encontraron el mismo acomodo de siempre, pues representan ya una demanda segura. Podemos destacar una mesa de ruleta de principios de siglo que salía por un millón de pesetas y se vendió por 1.100.000 pesetas; también, una consola Imperio de estilo y época, Francia, principios del siglo XIX, c. 1810, que salía y se vendió por 500.000 pesetas; igualmente merece citarse una cama Imperio que arrancaba con 100.000 pesetas y se vendió por 275.000; después, una mesa velador esmalte y onix época Napoleón III, siglo XIX, que salía por 120.000 pesetas y se remató por 275.000; o un espejo mallorquín de pared Carlos IV, circa 1790, con precio de salida de 300.000 pesetas y que se vendió por 400.000 o el espejo isabelino de pared del siglo XIX con un precio de salida de 250.000 pesetas que se vendió por 950.000 pesetas; también destaca un cabinet italiano del siglo XIX que arrancó con 800.000 pesetas y se remató por 850.000.

También se vendieron bien las cerámicas, como una crátera de volutas realizada por el pintor de la Patera, de Apulia, siglo IV a. C., que salía por 1.200.000 pesetas y se remató por 1.800.000 pesetas. Igualmente, una crátera de campana de cerámica griega de Apulia, siglo V a. C., que partía por un precio de 650.000 pesetas y se vendió por 1.250.000; una hydria de cerámica griega, Magna Grecia, Apulia, siglo IV a. C, que se vendió en el precio de salida de 1.500.000 pesetas; una crátera de campana de Apulia, del pintor Haifa, del siglo IV a. C., con un precio de salida de 750.000 pesetas y que se vendió por 1.400.000 pesetas.

Las esculturas igualmente encontraron compradores, como una 'Leona llevando un jabalí a sus cachorros', de Auguste Nicolas Cain, que salía por un precio de 425.000 pesetas y se remató por 1.200.000 pesetas, el mismo precio de remate de 'Friné', una escultura Art Nouveau de bronce de Pierre Etienne Daniel Campagne, que salía por 450.000 pesetas. Una 'Bailarina exótica' de Joseph E. Descomps, estatuilla crisoelefantina Art Decó, se vendió por su precio de salida, 1.600.000 pesetas. Y una pareja de elefantes de esmalte cloisonné de China, del siglo XIX, que salían por 275.000 pesetas alcanzaban la elevada cifra de 1.700.000 pesetas.

Tambien se vendieron bien los relojes, las tallas y las alfombras. Y para las próximas subastas de noviembre y diciembre presagian idénticas perspectivas para sus ofertas en las que, sin duda, van a sobresalir las obras de Lucio Muñoz, Equipo Crónica y Guayasamín.

PIES DE FOTOS

1.- Mesa ruleta de principios de siglo.

2.- 'El jardín del claustro', de Santiago Rusiñol.

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