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Reportajes de Arte
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Granada (Nicaragua)

Texto por Manuel Merchán F. y Marta Coll

Granada atesora dos atractivos singulares. Es una de las primeras ciudades erigidas en América por los españoles y al mismo tiempo suscita con sus diversas bellezas la visita de nuevos conquistadores.

La ciudad de Granada se encuentra situada en la vertiente pacífica de Nicaragua, a orillas del lago Nicaragua o lago Cocibolca, y dominada por el volcán Mombacho (ahora extinguido, pero responsable de la formación de más de 450 islas en el lago Nicaragua como consecuencia de anteriores erupciones). Se trata de una de las ciudades más ricas históricamente de toda América, además de una parada obligada para los turistas que recorren cada vez en mayor número el subcontinente centroamericano.

Granada fue fundada en el año 1524 por el capitán español Francisco Hernández de Córdoba, junto a la población india de Xalteva, situada en la ribera del lago Nicaragua. Fue la primera ciudad continental fundada en Nicaragua, y posiblemente en Centroamérica, y debe su nombre a la ciudad natal de su fundador en España. En 1522 Gil González de Avila conquistaba Honduras, Nicaragua y Costa Rica, pero sus desavenencias con el comandante Pedro Arias de Avila hicieron que fuera sustituido en el mando por Hernández de Córdoba, enviado a Nicaragua en 1523. A partir de esa fecha fundó, además de Granada, la ciudad de León, al noroeste del país. Fue ejecutado por orden de Arias de Avila en 1526 ante sus intentos de apoderarse de las tierras recién colonizadas. La actual moneda de curso legal en Nicaragua, el “córdoba”, todavía recuerda con su nombre al fundador de Granada.

La situación geográfica de Granada la convirtió desde su fundación en un puerto de enorme importancia para el transporte del oro desde las colonias españolas en América hasta la Península. El río San Juan, que desemboca en el mar Caribe, nace en el lago Nicaragua, verdadero mar interior, de 9.000 km2 de superficie, que fue llamado “Mar Dulce” por su descubridor González de Avila. La cercanía de la ciudad a la costa pacífica, y la posibilidad de establecer rutas de transporte marítimo hacia el Caribe a través del lago Nicaragua y el río San Juan, contribuyó a que no sólo cobrara importancia como puerto para transportar a España las riquezas obtenidas en Centroamérica, sino también aquéllas procedentes de Colombia, Ecuador o Perú.

Su situación económica convirtió a Granada en una ciudad floreciente de extraordinaria riqueza, pero también la hizo blanco de constantes ataques y saqueos por parte de piratas ingleses y franceses, principalmente durante el siglo XVII, hasta el punto de que fue saqueada en tres ocasiones. “El Castillo” es una fortaleza construida por los españoles en el río San Juan para detener la entrada de bucaneros desde el mar Caribe; en la actualidad, todavía se pueden visitar sus ruinas.

España reconoció la independencia de Nicaragua en 1821. A partir de esa fecha, las ciudades de León y Granada entablaron una disputa por la supremacía política en la república recién formada, que en 1854 desembocó en una sangrienta guerra civil. En 1856, el filibustero norteamericano William Walker, apoyando a la facción liberal de León, destruyó Granada en un devastador incendio; el mismo año, la capital se estableció definitivamente en la ciudad de Managua.

Hoy día, Granada es una ciudad dedicada a la agricultura y la pesca para consumo local, mientras el turismo se va situando paulatinamente como la mayor fuente de ingresos. Declarada por el Estado nicaragüense como Area de Interés Turístico, es además, Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO por su arquitectura colonial y la importancia de sus hallazgos arqueológicos.

La ciudad monumental de Granada

Granada, bautizada como “La Gran Sultana” por la Baronesa de Wilson, ofrece a sus visitantes un rico patrimonio cultural. En el centro de la ciudad se encuentra el Parque Central o Parque Colón, donde antiguamente se ubicaba el mercado principal. Se empezó a construir en 1882 y se concluyó 10 años después. A su alrededor se sitúan muchos de los principales edificios de la ciudad: la Catedral, el Ayuntamiento, la Casa de los Leones, La Casa Pellas y una gran variedad de construcciones coloniales. La Catedral de Granada, al este del Parque Central, fue en sus orígenes una elegante iglesia parroquial. Incendiada por William Walker en 1856, la actual Catedral empezó a construirse entre 1905 y 1915. A un costado de la misma se alza la Cruz del Siglo, de 10 metros de altura, diseño de Carlos Ferrel; debe su nombre al hecho de que fue inaugurada la mañana del 1 de enero de 1900.

La Catedral de Granada es un magnífico edificio de estilo neoclásico; incendiado en 1856, fue reconstruido entre los años 1905 y 1915. Alberga la famosa Virgen de la Concepción, patrona de la ciudad; cuenta la leyenda que la Virgen llegó a la ciudad de Granada de forma milagrosa, ya que apareció en el interior de un cajón que flotaba a orillas del lago Nicaragua. Al abrirlo encontraron un mensaje que decía 'Para la Ciudad de Granada' y una imagen bellísima de la Virgen de Concepción, del siglo XVIII. La virgen fue acogida como Patrona de la Ciudad y colocada en el altar mayor de la Catedral; tiene el grado de 'Generala de los Ejércitos de Nicaragua' y se le atribuyen numerosos milagros, entre los que se encuentran la erradicación de la primera epidemia de cólera de la ciudad en 1833 y la protección contra la erupción del volcán Cosigüina en enero de 1835.

El Parque Central de Granada se encuentra rodeado por numerosas casas que aún conservan su original estilo colonial español, con techos de teja y muros de ladrillo. En la actualidad algunas de ellas son residencias privadas; otras muchas se han convertido en sedes de organismos oficiales, como el Palacio municipal, con su fachada neocolonial dominada por el escudo de la ciudad española de Granada, donado por la misma en 1974. La Casa Pellas, al sureste del parque, es actualmente la sede de un importante banco del país, pero en el siglo XIX fue residencia del jefe de gobierno Fulgencio Vega, responsable del traslado de la capital de Nicaragua desde la ciudad de Granada a la de Managua. La Casa del Antiguo Club Social se constituyó como el primer club de este tipo en el país, y fue fundada el 24 de diciembre de 1871; actualmente es la Casa de la Cultura de Granada. El Palacio Episcopal, contiguo a la Catedral, es hoy día residencia del obispo de la diócesis de Granada, pero en sus orígenes se concibió como un cuartel militar; en 1894 fue destruido, y en 1913 se reconstruyó al estilo colonial norteamericano.

El Parque Central se prolonga hacia el norte convirtiéndose en la Plaza de la Independencia o Plaza de los Leones. Diseñada por Francisco Hernández de Córdoba, en ella destaca el obelisco monumento a la Independencia centroamericana de España, que conmemora la fecha de 1821; en esta pequeña plaza, W. Walker se declaró presidente de la República de Nicaragua en 1856. La Casa de los Leones, también llamada Casa de los Tres Mundos, es el edificio más notable de la plaza; construido en 1682 por Juan Vázquez de Coronado, conquistador de la vecina Costa Rica, era conocido como la “Casa de las Leytonas”. En su fachada se conserva la portada de piedra, en la que se puede leer “Larga vida al Rey Fernando VII” y la fecha de 1809. De hecho, es de los pocos edificios de la ciudad que se salvó del incendio de 1856. Hoy día es un centro cultural internacional donde tienen lugar una gran variedad de representaciones artísticas.

Situada dos calles al noreste de la Plaza de la Independencia se encuentra la Iglesia de San Francisco. Es posiblemente la primera iglesia fundada por Francisco Hernández de Córdoba y una de las más antiguas de todo el continente americano. Construida en la tercera o cuarta década del siglo XVII, fue incendiada por primera vez en 1685 por el pirata William Dampier y de nuevo en 1856 por William Walker. La iglesia actual es producto de la tercera reconstrucción, llevada a cabo en 1867-1868. Se declaró Monumento Nacional de Nicaragua en 1969. Sin embargo, aunque la fachada se encuentra plenamente restaurada, el interior está lamentablemente en muy mal estado de conservación.

Ubicado junto a la Iglesia, se encuentra el Convento de San Francisco, fundado en 1529 como de la Inmaculada Concepción por el franciscano Fray Toribio Benavente Motilinía. Fray Bartolomé de las Casas, conocido por su predicación a favor de las poblaciones indígenas americanas, se hospedó en este convento en 1535 y en él escribió su “Carta a un personaje de la corte”, en la que denunciaba el comercio esclavista de indios de la época. En 1830 las órdenes religiosas fueron expulsadas del país por el presidente de la Federación Centroamericana, Francisco Morazán, y desde ese momento el Convento de San Francisco se ha dedicado a actividades educativas. De 1874 a 1975 recibió el nombre de Instituto Nacional de Oriente. Actualmente, sus muros albergan uno de los museos más interesantes del país, con piezas aborígenes, estatuas y pinturas de distintas fases de la historia del municipio y el departamento de Granada. También conserva la primera capilla construida por los jesuitas.

En el convento pueden visitarse varias exposiciones de carácter permanente: una de las salas alberga medio centenar de fotografías de la ciudad de Granada entre 1890 y 1940, otras exponen imágenes religiosas talladas en madera de los siglos XVI al XVIII, y también existe una dedicada a arqueología indígena. Otra sala exhibe fotografías y réplicas de petroglifos en paredes de roca volcánica, ladrillo y adobe (Bocana de Paigua Matagalpa; 800 d. C.), y en otra se exponen herramientas de obsidiana, urnas funerarias y utensilios descubiertos en las excavaciones arqueológicas de San Pedro Malacatoya. Destaca también la sala dedicada a la pintura primitivista de Nicaragua (1887 y 1964), que nace en la Isla de Solentiname en 1966 gracias al sacerdote y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal. Por último, se pueden admirar una treintena de impresionantes estatuas precolombinas de las islas Zapatera, Chontales y Ometepe (lago Nicaragua); las imágenes están talladas en piedra basáltica (800-1200 d. C.) y fueron descubiertas en 1849 por Ephraim G. Squier. La altura de las estatuas oscila en torno a los 1.25-2.25 metros, con diámetros superiores a los 60 cm.

La Iglesia de la Merced, en la Calle Real de Xalteva, fue construida en el siglo XVI. Algunos personajes famosos de la ciudad descansan entre sus muros: en la nave del Corazón de Jesús está enterrado el que fuera Jefe del Estado, Fulgencio Vega, y en la Nave de los Dolores se encuentra Enmanuel Monfalo, héroe de la ciudad que luchó contra los filibusteros en 1856. La torre de la Iglesia fue construida en 1781, aunque fue demolida en 1854 y vuelta a reconstruir hasta su apariencia actual. En la misma calle se encuentra la Iglesia de Xalteva, más pequeña que la anterior y de fecha de construcción original desconocida; también sucumbió al incendio de 1856 y en 1890 fue reconstruida. Cerca de esta iglesia se encuentran los Muros de Xalteva, el más antiguo testimonio de arquitectura civil de la ciudad que se conserva, construidos por orden del Brigadier Fernández de Heredia en el año 1751.

La Iglesia de Guadalupe, la más cercana al lago Nicaragua, fue fundada en 1624 por Fray Benito de Baltodano. Tenía una posición estratégica en tiempos de la colonia, ya que se encuentra situada en la entrada de la ciudad por el lago. Además de las anteriores, existen otras iglesias de menor tamaño, como las de María Auxiliadora, San Juan Bosco, Guadalupe y la Ermita El Socorro. El recorrido puede continuar por el Cementerio de Granada, de principios de siglo, y en el que destaca la Capilla de las Ánimas, réplica de la Magdalena de París. En este cementerio está la tumba del primer presidente de Nicaragua, Fruto Chamorro.

Para el viajero, la visita puede terminar en un recorrido por las numerosas islas del lago Nicaragua, ascendiendo a los volcanes del archipiélago de Ometepe, de donde proceden muchas piezas arqueológicas expuestas actualmente en Granada, o escuchando un concierto de música tradicional nicaragüense en los patios de la Casa de los Leones. O se puede sólo pasear por las calles de esta ciudad donde todavía el paso del tiempo se detiene para devolvernos a una época de conquistas y piratas, de oro y descubrimientos, en ambientes que ya sólo recrean las películas; por suerte, Granada sigue aguantando el paso del tiempo a orillas de un enorme lago en América Central.

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